CONOCIENDO A NICOLÁS CERVELLINI, EL JOVEN QUE LAVARÁ LAS MANOS DEL PAPA EN FADEA

nico cervellini

Nacido en Villa María y estudiante del seminario en Río Cuarto, Nicolás Cervellini, de 29 años, es monaguillo en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Río Tercero, y salió sorteado para el ritual del lavado de manos al Papa León XIV, el próximo martes en la misa que se celebrará en FADeA.

Para Radio Capilla, Nicolás contó que la selección fue realizada a través de un sorteo, del cual entre cinco candidatos, fue elegido él y su compañero Gino Catania: “Fue una sorpresa muy grande. El Vaticano cuando avisa que viene el papa, le pide a la organización en Córdoba que ayuden 20 ministros, entonces llamaron al Seminario de Río Cuarto en donde yo me formo y pidieron a dos seminaristas que ayuden”. Habló de los orígenes de su fe, aludiendo a la crianza de su familia y a sucesos de su propia vida personal, llevándolo todo a la incursión en el seminario de Río Cuarto: “Desde chiquito mis papás me regalaron la fe, y siempre la viví de una manera muy intensa, y con el tiempo seguí descubriendo este llamado de Dios en mi corazón, pero no me daba cuenta de que se trataba de este llamado; y puntualmente de grande me pasaron ciertas circunstancias en las que me di cuenta que Dios me llamaba a entrar al Seminario a dar la vida”.

Tras preguntarle cómo vive esta oportunidad como hombre y creyente, más que como seminarista, respondió: “Muy emocionado, sí, me emociona mucho el hecho de poder descubrir que tanta gente nos vamos a reunir, más allá de la fgura del Papa, él viene como testimonio de Dios, y saber que la gente esté buscando a Dios y que lo encuentra en la misa y también es un llamado a valorar la misa que tenemos en nuestras parroquias y capillas de nuestros pueblos”.

Finalmente, reflexionó sobre la experiencia de compartir presencialmente con su comunidad y presenciar físicamente al Sumo Pontífice: “Los que pueden que se acerquen porque el hecho de estar todos juntos, de escucharnos, de poder ver lo que está pasando y percibir en el ambiente esa sensación tan linda (…) también tenemos que ser unos agradecidos de vivir en un tiempo en donde se puede ver muy bien desde la tele”.