NATALIA CORVALÁN: “HAY QUE REVISAR LAS CONSIGNAS QUE DAMOS PARA NO PERDER EL FOCO CON LA IA”
Natalia Corvalán, especialista en investigación sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las aulas, fue una de las disertantes en esta importante jornada de capacitación docente que se desarrolló el sábado en el IPEM 37 Coronel Hilario Ascasubi.
“En este momento estoy cursando mi Doctorado en Comunicación, donde mi tema es cómo instituciones educativas se están posicionando sobre el uso de la IA. Conocí a Adán (Resiale) y gente de la Municipalidad que me invitaron”, comentó sobre su convocatoria a Villa Ascasubi.
Respecto a tecnicismos y el fenómeno abordado, explicó: “Un prompt es la indicación, la orden, el pedido que uno le da a la Inteligencia Artificial. Es una palabra propia del lenguaje informático. Se está viendo un fenómeno de copiar y pegar lo que dice el chat GPT u otra aplicación. La IA resuelve esas tareas. Muchos docentes e instituciones han invertido en detectores de IA. Esta circularidad absurda surge porque hay software que humanizan esas producciones. El docente persigue al estudiante que copia y el estudiante engaña con otro software. Estamos perdiendo el foco. Hay que dejar de perseguir al que hace trampa y ver nuestras consignas, para que no las pueda hacer 100 por ciento la IA”.
En ese sentido, apuntó: “Una recomendación es desmitificar a la IA, no tomarla como autoría suprema, que pasa por ingenuidad o desconocimiento. Una colega mostró que la IA arrojó que un 82% de la Constitución Nacional está hecha por IA. No es confiable para detectar algo hecho por IA. No sabe representar mapas o imágenes, porque chat GPT es un modelo de lenguaje que es bueno generando texto. Hay estudiantes que arrastran textos con expresiones que no son de ellos ni nuestras. Mis estudiantes no hablan de retos, hablan de desafíos, pero lo arrastran de una IA anglosajona, en inglés. Hay algo que el estudiante o usuario no ve: el prompt, la indicación, se traduce a inglés y la respuesta se traduce de inglés a español. Es una caja negra, un proceso que yo no veo. En ese proceso, hay palabras o expresiones muy latinoamericanas o argentinas que no conoce o malinterpreta. Hay un proyecto impulsado por Chile y Brasil para diseñar una IA con nuestra impronta sudamericana”.